16 de junio de 2013

¿Qué comerán los amigos de Neymar?

   Contaba la prensa días atrás que, en el contrato del Barça con el fichaje rutilante Neymar, había una cláusula que incluía el viaje y la manutención de los amigos del jugador desde Brasil hasta Barcelona cada dos meses. Extrañas prácticas nos resultan a los que no estamos adocenados por el fútbol y sentimos un vértigo desasosegante al mirar con calma y desolación el panorama económico español.
   En la eliminatoria entre el Real Madrid y El Borussia Dortmund se dio un caso muy curioso; la entrada más cara en el partido de  Alemania tenía el mismo precio que la más barata de Madrid. Algo falla en nuestro país, pero algo serio, tenemos un problema grave. 
   Pues sí, el fútbol es el opio del pueblo. Y sí, necesitamos una reflexión. Dicen que las crisis sirven para analizar y reorientar, no sé si la aprovecharemos para hacerlo pero es una oportunidad. Nuestros politicuchos no están a la altura de las circunstancias pero es posible que el pueblo llano tampoco lo esté. Detengámonos un momento, busquemos un momento de serenidad y análisis, y pongámonos en pie para luchar por lo que es nuestro.
   He encontrado una foto del jugador brasileño y su pandilla en internet pero no la pienso colgar. ¿Qué comerán los amigos del jugador brasileño cuando estén en España? ¡Me importa un bledo!

30 de mayo de 2013

THE TRIP o el absurdo del doblaje

   Había leído unas buenas críticas sobre la película The trip y fui a verla al cine, costumbre en desuso en una sociedad que no gasta siete euros en una entrada pero sí en una copa, por algo será. Soy aficionado a las películas subtituladas -sí, ya sé que soy un poco rarito, pero fuera de España es lo normal- porque nunca he entendido que le cambien la voz a un actor, igual que no comprendería que alguien colorease el Guernica de Picasso. Pero son pocas las salas que te lo ofrecen, así que hay que hacer a todo. Esta vez el absurdo llega a límites insospechados, nadie sería capaz de imaginar tal desatino. Una pareja de cómicos hacen un viaje gastronómico para escribir un reportaje para un diario. Se pasan la película haciendo imitaciones de actores conocidos y uno no sabe muy bien si están imitando a los originales o a los dobladores españoles de esos actores, ya que el despropósito continuo es de tal magnitud que incluso llegas a sospechar con bastante fundamento que te están tomando el pelo. Si añades que cantan un par de canciones con las voces originales, evidentemente distintas a las dobladas, acabas por ver claro que estás ante un asesinato cultural en primer grado y sin atenuantes de ningún tipo.  
   Puede que la película sea buena en versión original pero, desde luego, rodar una obra sobre un par de individuos que hacen una ruta culinaria para escribir unos artículos y no tienen ningún conocimiento sobre la materia y carecen por completo de emociones y entusiasmo ante nada de lo que comen, no parece un planteamiento muy interesante. Y para rematar no traducen el título. ¡Buf! Un viaje a ninguna parte.
   


15 de mayo de 2013

Volver a la naturaleza


   Los cambios fulgurantes producidos en nuestro país en las últimas décadas han tenido diversas consecuencias; una, la proliferación como setas de los llamados nuevos ricos, auténticos y ridículos personajes que buscan siempre los productos más caros, porque confunden el precio con esa elegancia que buscan infructuosamente. Y dos, el alejamiento visceral que ha tenido la población de la naturaleza, hecho insólito en nuestro entorno, donde países más avanzados han conservado y desarrollado su sensibilidad ecológica.
   La historia siempre se mueve como un péndulo y parece haber diversas tendencias que preconizan la vuelta a la naturaleza. Aquí tenemos a Josep Pàmies, un agricultor comprometido que ha cambiado sus posturas y nos ofrece una visión sorprendente sobre la realidad de la alimentación.



30 de abril de 2013

Emprendedores

   Cuentan que en tiempos de crisis se agudiza el ingenio, la necesidad obliga a reinventarse, a crear. Una joven pareja ha abierto en Santander una tienda, en la que elaboran su propio foie para venderlo junto a otros productos relacionados con este producto. La Boutique del Foie. Esperan que internet sea una fuente importante de ventas. Trabajadores de la hostelería se fueron a Francia para aprender todo lo relacionado con este género. Y el resultado es magnífico y a un precio muy interesante.
   Sí, aquí hay pasión. Sin ese ingrediente fundamental es imposible lanzarse a esta aventura de  alto riesgo, por mucha maña que se ponga en el trabajo. Solo hay que escucharles hablar de su proyecto para verlo con claridad. En un sótano muy acogedor, decorado como una bodega por un grafitero, harán catas y otros actos gastronómicos.


15 de abril de 2013

Cordero a la estaca

   George R.R. Martin es un escritor famoso por ser el autor de las novelas Canción de hielo y fuego, adaptadas para la televisión bajo el título de la primera de ellas, Juego de Tronos. Ni el género literario que practica, ni la serie televisiva forman parte de mis debilidades estéticas, aunque hay que reconocer que su éxito es aplastante, por algo será. Pero no aparece en estas líneas por sus habilidades narrativas, sino por una anécdota que me ha llamado la atención. Fue invitado a Asturias para participar en el festival Celsius 232 y puso como condición innegociable para asistir, poder participar en una corderada a la estaca. No solo había un propósito culinario -que también-, sino que le serviría como  documentación para la próxima novela de la saga. Este hombre es un crack, su aspecto algo telúrico y  bastante bonachón comienza a resultarme simpático. Quiere introducir en su próxima obra un episodio con este tipo de comida, que se conserva en muy pocos lugares del mundo. Parece que la gastronomía está muy presente en la obra citada, donde la caza tiene un gran protagonismo. Veremos si en el futuro encontramos influencia de la cocina asturiana en sus libros. ¿Algún personaje escanciando sidra? Todo el mundo atento.



30 de marzo de 2013

La Huertona

   La Huertona es un restaurante situado en el pueblo homónimo cercano a Ribadesella, en el Oriente de Asturias. Enclavado en un lugar único, rodeado por un alarde de naturaleza verde, posee un comedor muy acogedor, que permite disfrutar de todas las vistas. Es uno de los templos de los fogones asturianos, aunque no goza, de forma incomprensible, del reconocimiento de esa guía gastronómica que se ha adueñado del arbitraje de la cocina mundial. Seguramente lo habrán conseguido por méritos propios pero aquí han patinado año tras año, pues el trabajo continuado y brillante en los fogones de este local, su creatividad ilimitada, su servicio cuidadoso y sus excelentes instalaciones merecen desde hace mucho tiempo la deseada estrella.
   Todos los locales de restauración tienen sus platos destacados, esas joyas que los identifican. Aquí todo lo que sale de la cocina tiene su toque mágico, su sello de autor, un punto marcado que lo hace único. Y, además en muchas ocasiones, disfrazado bajo una apariencia sencilla, sin artificios ni aparantes complejidades. Esta característica, que lo excelente y complejo parezca sencillo, es lo que distingue lo magnífico de lo genial. Una rodaja de pulpo sobre una patata chip puede parecer muy simple y una croqueta de manzana con foie, muy engorroso. En ambos casos, y muchos más, el resultado es apabullante.



15 de marzo de 2013

En busca de los antipasti perdidos

   Hace muchos muchos años, en la vieja y  fascinante Roma, encontramos un restaurante estupendo y de precio no demasiado elevado para lo que suele acostumbrar esta ciudad. Una buena señal era que, además de bastantes turistas despistados, había muchos romanos. La comida fue excelente y el trato inmejorable. Pero, de toda la comida, se me quedó grabado el inicio, anécdota incluida. Habíamos pedido unos antipasti, que vendrían a ser nuestros entremeses. Nos pusieron un plato vacío a cada uno y esperamos el comienzo de la comida con ansiedad. Parecía que se retrasaba  pero mantuvimos el tipo. Y en esto llegó un camarero y nos preguntó si no comíamos. Pues estamos esperando. Y con los aspavientos propios de un típico italiano, nos explicó que teníamos que coger el plato y servirnos de un bufé que había no muy lejos, era la costumbre. Se suponía que debíamos saberlo pero era nuestra primera comida fina en Italia y nuestros primeros antipasti. Nos reímos bastante y nos servimos unos cuantos, verduras en su mayoría. Una delicia.
   Después viene la consabida historia; la búsqueda en tu país de lo que has descubierto fuera, la mayoría de las veces con resultado negativo y en este caso catastrófico. Porque no hemos encontrado nada que se le parezca ni de lejos. Pero siempre está bien tener algo pendiente. Y así seguimos; en busca de los antipasti perdidos.